Vivir con HIV/SIDA y ser padre/madre

Los avances en el diagnóstico y tratamiento del HIV/Sida llevaron a considerar a la enfermedad como crónica con mejor calidad y expectativa de la vida por lo que muchas personas que conviven con el virus se plantean la posibilidad de ser padres. Las técnicas de fertilización ofrecen la posibilidad de reducir el riesgo de transmisión.

Por el Dr. Miguel Pedrola, Matrícula Provincial Nº: 11668, Coordinador de AHF Argentina

Buenos Aires, 30 de junio de 2015.- En la Argentina viven alrededor de 110.000 personas con VIH, según cifras del “Boletín sobre el VIH-Sida en la Argentina” de diciembre 2014 y cada año unas 6.000 personas se enteran de que viven con VIH, la mayoría en etapa reproductiva ya que la media de edad del diagnóstico es de 33 años para los hombres y 32 para las mujeres.

Los avances en los tratamientos y cobertura con antirretrovirales de alta eficacia (HAART) y los renovados enfoques terapéuticos significaron una mejoría sustancial en la calidad y expectativa de vida de las personas que viven con HIV y quienes están en edad reproductiva ven la posibilidad de ser padres y procrear niños sin VIH.

Así, la mirada actual de la infección como una condición crónica pone de manifiesto la necesidad de ofrecer alternativas reproductivas tanto para las parejas en las que ambos miembros viven con VIH como para las parejas serodiscordantes (sólo uno vive con el virus) para reducir la posibilidad de transmisión entre los miembros de la pareja y la transmisión vertical (de la madre al bebé) que es responsable de la mayor parte de la infección en los niños.

El potencial de las personas HIV positivas de tener hijos no afectados y de no transmitir el virus a sus parejas ha mejorado sustancialmente, aunque el éxito no está garantizado. Las técnicas de laboratorio de lavado seminal y los tratamientos de fertilización de baja y alta complejidad están al servicio de esta meta. Está demostrado que el semen es un vehículo de infección de HIV por lo cual, en caso de ser el hombre de la pareja quien es seropositivo, se desarrollan técnicas de lavado seminal que permiten la posterior utilización del semen en el procedimiento de fertilización asistida seleccionado (inseminación artificial, fecundación in vitro, ICSI, ovodonación) cuya complejidad dependerá de otros factores reproductivos tanto del hombre como de la mujer de esa pareja.

Por otra parte, las relaciones sexuales sin uso de preservativo en parejas serodiscordantes no es aconsejable debido al riesgo potencial de transmisión a la pareja. Ese riesgo es bajo (pero existente al fin) siempre que la persona infectada se encuentre bajo tratamiento con antirretrovirales.

Al igual que en otras condiciones que suponen un riesgo perinatal, la consulta preconcepcional es clave en este grupo de pacientes, especialmente si la mujer es seropositiva para realizar un control del estado reproductivo y médico para descartar otras infecciones de transmisión sexual (ITS), lograr la estabilidad inmunitaria y virológica antes de la búsqueda del embarazo y planificar la continuidad del tratamiento durante la gestación. Un equipo multidisciplinario (infectólogos, expertos en fertilidad, en HIV, en biología y embriología, y psicoterapias) debe acompañar el proceso para involucrar a los futuros padres minimizando riesgos y complicaciones.

Según el relevamiento del “Boletín sobre el VIH-Sida en la Argentina”, el número de notificaciones de partos de mujeres con VIH desde 2009 a 2013 fue de 2.569. De ese total, el 47% de las mujeres comenzaron su embarazo con diagnóstico de VIH, el 35% lo obtuvo durante el embarazo, 3% durante el parto y otro 3% durante el puerperio inmediato; otro 12% fue en un momento desconocido.

El control de la mujer seropositiva antes y durante del embarazo es clave para minimizar los riesgos de transmisión vertical. Se sabe que el mayor porcentaje de transmisión ocurre cerca del momento del parto o durante el mismo. Una madre seropositva sin tratamiento con antirretrovirales que tenga un parto vaginal y amamante a su bebé tiene 28% más de riesgo de transmitir la enfermedad a su hijo. Según datos publicados por la revista Human Reproduction, esta cifra desciende a cerca de 2% cuando la madre está bajo medicación antirretroviral, se aplican técnicas específicas de laboratorio en los tratamientos de reproducción humana, el parto es por cesárea y no amamanta al pequeño. En la Argentina, se registra 6% de transmisión vertical.
Acerca de AHF AIDS Healthcare – www.aidshealth.org

AIDS Healthcare Foundation (AHF) fue fundada en 1987 en los Estados Unidos y es actualmente la organización de lucha contra el SIDA más grande del mundo. Su misión es proveer medicina de vanguardia y asesoramiento legal independientemente de la situación financiera de los pacientes. Atiende a más de 400.000 personas con VIH, desarrollando y apoyando proyectos en 36 países, incluyendo en el caso de Latinoamérica a: México, Guatemala, Brasil, República Dominicana, Argentina, Paraguay y Perú y es el proveedor más grande de cuidado médico de VIH/SIDA en Estados Unidos.

Su misión es tener una voz verdaderamente independiente para librar al mundo del VIH/SIDA. Su financiamiento proviene de emprendimientos sociales propios, una cadena de farmacias, tiendas de segunda mano, contratos de salud y otras alianzas estratégicas que le permiten proveer servicios médicos y de asesoramiento en todo el mundo.

Generar y definir nuevas e innovadoras formas de tratamiento, prevención y promoción es el sello distintivo de su éxito. Actualmente, desarrolla una iniciativa de testeo masivo para identificar y tratar a las 25 millones de personas que no saben que están infectadas en todo el mundo. Al trabajar en pos de grandes metas – su objetivo es testear mil millones de personas por año, número sin precedente- AHF espera poner fin a los antiguos y desgastantes tratamientos.

Desde 1987, AHF ha cuidado de miles de personas viviendo con VIH y SIDA alrededor del mundo y ha creado e implementado programas sin precedentes en comunidades de Estados Unidos y el extranjero, así como también ha ampliado la entrega de asistencia sanitaria y busca influir en políticas públicas con el único objetivo de salvar más vidas.

La Fundación con recursos por U$S 800 millones opera actualmente 18 centros de salud AHF en los estados de California, Florida, Georgia, Ohio, Texas y Washington DC. También dispone de 32 farmacias, una unidad de investigación clínica, un programa de manejo de la enfermedad a través del Estado de Florida (Positive Healthcare/Florida), y el primer programa de cápitas para prepagas para el cuidado de personas diagnosticadas con SIDA (Positive Healthcare/California).

En la actualidad, AHF cuenta con alianzas y opera en más de 60 países sin clínicas para tratamientos contra el SIDA fuera de los Estados Unidos, dentro de los cuales se encuentran Camboya, China, Estonia, Etiopia, Guatemala, India, Kenia, Lituania, México, Nepal, Nigeria, Países Bajos, Ruanda, Rusia, Sierra Leona, Sudáfrica, Suazilandia, Tailandia, Uganda, Ucrania, Vietnam y Zambia. AHF también lleva a cabo programas de entrenamiento para proveedores médicos en China, Haití, Nigeria, la Federación Rusa y Ucrania.

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