“Día Mundial del Corazón”: seis “tips” para cuidar el músculo más importante del cuerpo

Datos textuales del Dr. Rubén Salcedo (MP: 17.181), Director Médico de Clínica Diquecito

• “Habitualmente, al hablar del cuidado del corazón, enfocamos el tema bajo una óptica meramente física. Pensamos automáticamente en términos tales como infarto, taquicardia, hipertensión arterial, colesterol y problemas relacionados. Pero hay otra dimensión que va más allá de esto, y tiene que ver con aquellas emociones que, si no son correctamente controladas, pueden tener un impacto negativo en el músculo más importante de nuestro cuerpo”.
• “Si nos reducimos a ver al corazón desde el aspecto físico de su funcionamiento, nadie podrá negar la necesidad de poner especial atención a este órgano tan importante, que asegura nuestra supervivencia. Desde dicha perspectiva, mucho se ha hablado ya en relación al cuidado del corazón, abarcando temas tales como la importancia del control de la presión arterial, y de la alimentación adecuada para prevenir arterias obstruidas”.
• “En ese sentido, no queremos dejar de compartir algunas pautas muy básicas y prácticas, que te ayudarán a tener un corazón fuerte y sano:

1- Realizar ejercicio físico. “Esto es importante no solo para mantener al corazón en ¨estado¨, sino que la práctica de actividad física presenta innumerables beneficios que no se limitan a prevenir y controlar el exceso de peso sino que además: baja la presión arterial, previene la arterioesclerosis, calcifica los huesos, mejora la postura corporal, previene la aparición de várices, mejora el humor, previene la depresión mental, etc. La recomendación actual es:
– Adultos: deben hacer al menos 150 minutos de actividad física de intensidad moderada, o 75 minutos de intensidad vigorosa por semana (o una combinación de ambas), preferiblemente repartidos a lo largo de la semana.
– Niños y adolescentes: deben hacer al menos 1 hora de actividad física de intensidad moderada o vigorosa todos los días, con al menos 3 días a la semana con actividad vigorosa.

2- Beber al menos dos a tres litros de agua o infusiones por día. “Esta sana práctica ayuda a que el cuerpo se mantenga adecuadamente hidratado (recordemos que el 70 al 80 por ciento de nuestro organismo es agua). En lo posible, beber infusiones como el té verde, que es un excelente antioxidante y previene muchas enfermedades como el cáncer”.

3- Realizar chequeos frecuentes con un cardiólogo de confianza. “Sobre todo si se practica deporte. Y, aunque muchos gimnasios ya lo han implementado, debes realizarte un chequeo anual para saber que no contás con ningún problema cardíaco (no debemos olvidar que alrededor del 70% de las enfermedades que padecemos los argentinos son de origen cardiovascular)”.

4- Tratar de separar los espacios de trabajo de los de distención. “Saber que el trabajo tiene una hora de terminación ayuda a disponer tiempo para otras cuestiones tales como el descanso y la actividad física. Una mente distendida es muchas veces una mente aliviada; y una mente aliviada nos llevará a reducir los niveles de estrés y a cuidar tanto nuestro corazón como nuestro organismo en su totalidad. Es indispensable cortar la semana y dedicar un día para el esparcimiento y la meditación”.

5- Respetar el sueño. “¿Quién no está malhumorado después de una noche mal dormida? Multipliquemos esto por la cantidad de noches que uno duerme deficientemente. El mal descanso genera un impacto en lo físico, pero también en la mente. Y este impacto nos puede llevar a un estado de stress recurrente, que termine afectando nuestro corazón y todo el organismo. Investigaciones médicas indican que para tener buena salud debemos dormir al menos 6 horas por día y, de ser posible, una siesta de entre 20 y 60 minutos diariamente”.

6- Reducir el consumo de cafeína… y eso también alcanza al mate y el té. “Todas estas bebidas estimulantes, de las que estamos usando y abusando en la actualidad, pueden generar un aumento en la presión arterial. Además, fuera del aspecto físico, estas bebidas tienen efectos sobre el humor, aumentando la posibilidad de roces y tensiones”.

El “corazón” desde otra óptica

• “Pero también debemos ver al corazón desde otra perspectiva, sabiendo que los sentimientos pueden tener un impacto –positivo o negativo- tanto en este órgano vital como en todo el organismo”.
• “Cuando de relaciones y sentimientos se trata, es muy difícil poder manejar las tensiones y saber de qué manera reaccionaremos ante cada impulso; pero existen formas de aplacar la ira, reducir el estrés y poder generar sentimientos y reacciones menos acaloradas, que minimicen el impacto negativo de tales sentimientos en nuestro organismo”.
• “Es imprescindible crear el espacio para dialogar con las personas a las que amamos, como nuestros cónyuges e hijos, ya que en ese espacio de diálogo podemos hacer ¨catarsis¨ de los problemas y buscar hacer acuerdos de familia que permitan la mejor convivencia”.
• “En Diquecito, precisamente, cuidamos el corazón no solo desde un aspecto físico, sino que también damos a nuestros pacientes herramientas prácticas y valiosas para ayudarlos a corregir precisamente aquellos aspectos más profundos del ser con un impacto positivo en su mente y corazón”.
• “Así que, en este “Día Mundial del Corazón”, queremos llevar a las personas a reflexionar acerca de la importancia del cuidado del cuerpo desde un punto de vista físico, pero también a intervenir sobre aquellas emociones que puedan perjudicarlo”.

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