Y la placita quedo solita y abandonada.

La mala costumbre de nuestros funcionarios públicos de sacarse la foto cuando inicia una obra para que mediaticamente se conozca una realidad que luego de cumplido su propósito de propaganda queda en la nada. Cuando empezaremos a realizar seguimientos de las obras que anunciamos con inmensos titulares para después ponerle la frutillita a la torta con la foto del final de obra que esta como tantas otras veces no pudo ser.

 

 

En la edición 37 de nuestro Semanario Fueguino del mes de junio y para ser exactos en la pagina 6 nos daba beneplácito poder resaltar el trabajo del secretario de Obras Publicas Don Julio Bogado, trabajo  de remodelación y embellecimiento de la placita frente al SUM de Cabo Peña.

 

Duro poco nuestra efervescente alegría, tan  pronto salio ese lunes la nota ya no hubo movimiento de nada en el predio verde de esparcimiento barrial. No se vio palas ni trabajadores y nos quedamos esperando y en esa espera fuimos viendo como se transformaba la placita en un lodazal y  en una imagen tan triste de abandono, no lo felicitamos Don Julio, hasta  que no veamos el trabajo terminado (si lo quiere hacer) y cuando podamos cruzar displicentemente inundados de verde y canteros luminosos de florcitas de temporada y esa glorieta.(hay una historia de la glorieta que será best-seller) que se yergue esquelética cual monumento al derroche (porque una glorieta acá en Río Grande es en vano la glorieta es para que la cubra una enramada, parra  o enredadera y nos ampare del fuerte sol).

No se olvide Señor Secretario de la placita, cuando se saco la foto dirigiendo las obras el primer día, vuelva la tiene que terminar y le sacamos la foto y la publicamos.